Loeb vence su octavo título mundial de WRC, pero Latvala se lleva el rallye después del abandono del francés.

El francés es el hombre record en el Mundial de Rallyes y en las compiticiones del motor. El piloto de Citroën se lleva su octavo título en uno de los años más difíciles para él.
No ha sido un camino de rosas precisamente lo que ha tenido Sebastian este año. A la dura competencia de Hirvonen, que ha vuelto a realizar un buen campeonato con un Ford siempre inferior al Citroën, hay que añadirle el compañero de equipo de Loeb, Ogier. El joven piloto se ha revelado este año ganando varias pruebas y poniendo contra las cuerdas su jefe de filas. Eso no ha gustado nada ni a Loeb ni a Citroën y al final Ogier ha fichado para Ford para la siguiente campaña, pero lo cierto es que el joven piloto tiene mucho futuro por delante, futuro que se le acaba a Loeb, aunque ha vuelto demostrar que puede luchar el año que viene por su novena corona.
Sin duda, creo que Loeb tiene en mente poder lograr hasta 10 títulos mundiales consecutivos, lo que sería un récord casi imposible de igualar, pero de momento tiene ya 8 que está más que bien.
Al rallye llegaban con posibilidades tres pilotos para llevarse el título. Pero Ogier rápido se descartó al tener que abandonar en la primera etapa. Le siguó al dia siguiente Hirvonen, que se salió de la pista y dañó su Ford, con lo cual, Loeb, era virtualmente ganador del Mundial.
Loeb, sin presión, empezó a tirar y se puso líder. Pero en un enlace de tramos, chocó contra otra vehículo de frente y dejo el Citroën sin posibilidades de seguir.
Con eso, Latvala, tenía el camino directo al triunfo. Segundo ha sido el noruego Mads Otsberg (Ford) y tercero su compatriota Henning Solberg (Ford) quien centró la atención en la parte final del rally ante el paulatino acercamiento del británico Kris Meeke (Mini), aunque una pequeña salida en el último tramo le impidió rebasarlo cuando todo apuntaba a que lo conseguiría.








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