Jenson Button ganó el Gran premio de Australia de Fórmula 1, en el que el español Fernando Alonso mantuvo el liderato del Mundial al terminar cuarto después de remontar desde la última posición.
El podio lo completaron el polaco de Renault, Robert Kubica, segundo, y el brasileño de Ferrari, Felipe Massa, tercero. El gran perdedor de la jornada fue Red Bull, que partía como gran favorito pero vio como el alemán Sebastian Vettel quedaba fuera de carrera cuando era primero y el australiano Mark Webber tenía que conformarse con el noveno puesto. Button, actual campeón del mundo, fue el más listo en una carrera loca desde el principio bajo el encapotado cielo de Melbourne. Su arriesgada apuesta al entrar a cambiar los neumáticos de intermedios a seco antes que sus rivales se demostró acertada al final, con su octavo triunfo en la Fórmula 1.
Su compañero de equipo en McLaren, Lewis Hamilton, tuvo que conformarse con la sexta plaza después de que Webber le tocara por detrás justo cuando más presionaba por adelantar a Alonso, a apenas dos vueltas para terminar las 58 del Gran Premio. El alemán Nico Rosberg aprovechó el toque entre el australiano y el británico para meterse en la quinta plaza y dejar de nuevo por detrás a su ilustre compañero en Mercedes, su compatriota Michael Schumacher, que acabó décimo tras una desafortunada carrera.
Hamilton pudo volver rápido a pista y pudo sumar ocho puntos, pero Webber decepcionó de nuevo en su Gran Premio de casa y tras cambiar el alerón delantero entró noveno. La carrera se desorganizó desde el principio. Justo antes de empezar se puso a llover sobre Albert Park y todos los pilotos optaron por gomas intermedias. Alonso sufrió justo en una de sus especialidades, la salida.
Un trompo en la primera curva, fruto de un toque por detrás de Button, y un choque con el Mercedes de Michael Schumacher lo relegaron de la tercera a la última posición. Schumacher, que acabó décimo, tuvo que entrar en boxes tras la primera vuelta dañado por el choque con el español para cambiar un alerón. Cuando volvió a la pista, el coche de seguridad marcaba el ritmo, pues el violento accidente entre el alemán Nico Hlkenberg y el japonés Kamui Kobayashi había dejado el asfalto lleno de piezas. La carrera se relanzó en la cuarta vuelta.
Vettel, que partía desde la "pole position", mandaba por delante de Massa y Webber. Red Bull parecía en posición de hacer valer la velocidad de su coche, la mayor de la parrilla, pero Vettel perdió el control de su coche en el giro 26 tras un fallo en los frenos y quedó bloqueado en la gravilla. Mientras tanto, Alonso iba remontando posiciones hasta ubicarse justo por detrás de su compañero de equipo en Ferrari, Massa.
Tras una alocada y espectacular carrera, el español se conformó con sostener la posición y aguantar los ataques de Hamilton, al que considera uno de sus principales rivales por el título junto a Vettel.








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